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El Gobierno de Estados Unidos y las autoridades de Panamá acordaron mantener en aguas panameñas vehículos de superficie no tripulados Corsair para apoyar misiones de seguridad marítima, tras los resultados obtenidos durante el ejercicio multinacional Panamax 2026, concluido a mediados de agosto. La operación se desarrolla mediante la coordinación de la Embajada de Estados Unidos y el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) con el Ministerio de Seguridad de Panamá, en colaboración con el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN).

Las plataformas Corsair participaron en Panamax 2026 junto con fuerzas estadounidenses y de países asociados, donde demostraron su utilidad para misiones de vigilancia persistente y apoyo a la protección de las aproximaciones marítimas. Tras el ejercicio, las autoridades panameñas manifestaron su interés en conservar estos sistemas para ampliar la cobertura de vigilancia de sus aguas territoriales, detectar actividades sospechosas y respaldar las operaciones contra el narcotráfico, el tráfico ilícito y las redes criminales con actividad regional.

La iniciativa se integra en los esfuerzos de Panamá para proteger sus espacios marítimos y mantener la seguridad de las rutas comerciales estratégicas. También contribuye a los objetivos de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (Americas Counter Cartel Coalition), orientada a mejorar la coordinación regional frente a organizaciones dedicadas al narcotráfico, redes narcoterroristas y otras amenazas transnacionales, respetando la soberanía y las competencias operativas de los países participantes.

«Los Corsair están proporcionando embarcaciones de patrulla adicionales», afirmó el coronel del Cuerpo de Marines de Estados Unidos Ian Fletcher, comandante del recién establecido Mando de Guerra Autónoma de SOUTHCOM. «Sus radares y sensores electroópticos embarcados proporcionan muchas de las capacidades de detección mejoradas asociadas a una embarcación de patrulla tripulada, lo que permite a los operadores mantener el conocimiento de la situación en un área más extensa».

El vehículo de superficie no tripulado Corsair, desarrollado por la empresa estadounidense Saronic Technologies, tiene una eslora aproximada de 7,3 metros y está diseñado para misiones de vigilancia marítima y reconocimiento sin tripulación a bordo. La plataforma está propulsada por un motor diésel y alcanza una velocidad máxima superior a 35 nudos (65 km/h). Su autonomía supera las 1.000 millas náuticas (1.852 kilómetros) y dispone de una capacidad de carga útil de aproximadamente 453 kilogramos, lo que permite incorporar equipos adaptados a distintos perfiles operativos.

Su arquitectura integra navegación autónoma, radar de vigilancia y sensores electroópticos e infrarrojos para detectar, identificar y seguir contactos en superficie. También puede utilizar comunicaciones satelitales para transmitir datos y facilitar la supervisión remota más allá del horizonte.

Los Corsair están diseñados para operar durante periodos prolongados sin tripulación a bordo. Su arquitectura permite mantener una presencia continuada en el entorno marítimo y complementar los medios de superficie, las aeronaves y el personal que Panamá emplea en sus operaciones de seguridad. La configuración no tripulada permite desplegar sensores y capacidades de vigilancia sin asignar personal embarcado a cada plataforma, mientras los operadores supervisan la información recopilada para contribuir a la identificación y evaluación de posibles amenazas.

La integración de estos vehículos con patrulleras tripuladas y medios aéreos permite ampliar la superficie marítima sometida a vigilancia y agilizar la evaluación inicial de contactos de interés. La información obtenida puede ayudar a diferenciar el tráfico habitual de las actividades que requieren una inspección adicional, facilitando la asignación de unidades tripuladas a tareas de interceptación, abordaje y respuesta operativa.

«Las plataformas pueden operar junto a embarcaciones de patrulla tripuladas y proporcionar información adicional a las dotaciones en el mar», explicó Fletcher. «Esto ofrece a las fuerzas asociadas una mayor flexibilidad, mejora la eficiencia y amplía el área que pueden vigilar sin necesidad de incorporar personal adicional a bordo de cada embarcación».

La misión actualmente en curso se centra en reforzar el conocimiento de la situación marítima y respaldar las operaciones contra el tráfico de estupefacientes, las redes de amenazas regionales y las actividades vinculadas a organizaciones terroristas designadas. Los Corsair actúan como un complemento de las fuerzas de seguridad marítima panameñas y no sustituyen sus medios convencionales ni las competencias de las autoridades nacionales para adoptar decisiones operativas.

El despliegue también permitirá a Panamá y a SOUTHCOM evaluar posibles aplicaciones futuras de sistemas autónomos en la protección de vías navegables e infraestructuras marítimas críticas. Entre las áreas de interés figura el estudio de las condiciones necesarias para operar estos vehículos de forma segura y eficaz en el entorno del Canal de Panamá, donde la vigilancia del tráfico y la protección de las instalaciones constituyen tareas relevantes para la seguridad de las comunicaciones marítimas.

«A medida que aprendemos de estas operaciones, podemos examinar dónde las capacidades autónomas adicionales podrían incrementar la presencia y el conocimiento de la situación marítima», señaló Fletcher. «Esto incluye estudiar cómo pueden operar los sistemas de forma segura y eficaz en el entorno del canal».

El empleo de los Corsair también se relaciona con antecedentes operativos recientes de la plataforma. Según la información difundida por el Departamento de Defensa estadounidense, vehículos de este mismo tipo participaron en el rescate de unos pilotos de helicópteros de ataque AH-64 Apache que fueron derribados frente a la costa de Omán, en medio de la guerra entre Estados Unidos e Irán. El episodio sitúa a estos sistemas dentro de un conjunto de capacidades no tripuladas con aplicaciones que abarcan la vigilancia marítima y el apoyo a operaciones de búsqueda y rescate.

La cooperación entre Washington y Ciudad de Panamá combina el empleo de sistemas autónomos con los medios convencionales del SENAN y los mecanismos de coordinación regional para combatir actividades ilícitas. El programa contempla, además, evaluar la contribución de estas plataformas a la vigilancia de infraestructuras críticas y al mantenimiento de la seguridad de las rutas marítimas vinculadas al Canal de Panamá, una vía estratégica para el tránsito del comercio internacional.
Estados Unidos desplegó drones marítimos Corsair en Panamá para reforzar la vigilancia
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