El Ejército Nacional de Colombia completó por primera vez con capacidades institucionales la extensión de recursos de un helicóptero Mil Mi-17, consolidando un nuevo nivel de autonomía técnica en el sostenimiento de su flota de ala rotatoria. El procedimiento fue ejecutado por personal del Batallón de Mantenimiento de Aviación N.° 3 tras un proceso que requirió cerca de un año de planeación, análisis técnico, elaboración documental y certificación, además de poco más de dos meses de intervención directa sobre la aeronave.
El proyecto permitió desarrollar una capacidad que hasta ahora era realizada por proveedores externos, fortaleciendo la capacidad de mantenimiento intermedio avanzado de la Aviación del Ejército y ampliando las opciones para preservar la disponibilidad operativa de una de las plataformas más importantes para las operaciones aéreas de la Fuerza.
La extensión de recursos constituye un procedimiento técnico destinado a determinar y certificar la continuidad segura de operación de una aeronave más allá de determinados límites establecidos por horas de vuelo, ciclos operacionales o periodos de servicio, siempre que las evaluaciones estructurales, mecánicas y de sistemas confirmen el cumplimiento de los requisitos de aeronavegabilidad.
Para alcanzar este resultado, especialistas en estructuras aeronáuticas, aviónica, motores e inspección técnica desarrollaron un programa integral de evaluación que incluyó el análisis de registradores de vuelo, la revisión detallada del historial operacional de la aeronave, inspecciones estructurales, pruebas no destructivas y verificaciones funcionales de los distintos sistemas embarcados.
El programa fue diseñado y ejecutado por personal militar activo, retirado y civil bajo la supervisión de la Brigada de Aviación N.° 32 y del Departamento de Aeronavegabilidad de la División de Aviación Asalto Aéreo. El proceso permitió consolidar conocimientos técnicos especializados para futuras intervenciones sobre la flota Mi-17 operada por la institución.
Entre los especialistas que participaron en la iniciativa se encuentra el sargento primero Paz, inspector de aviónica responsable de verificar el correcto funcionamiento de los sistemas electrónicos y de radionavegación de la aeronave. “Cuando me informaron que haría parte de este proceso sentí emoción, pero también el peso de una gran responsabilidad. Era la oportunidad de demostrar las capacidades para las que el Ejército Nacional me preparó y capacitó”, recordó el suboficial.
El helicóptero Mi-17 es una plataforma de transporte táctico medio de origen ruso ampliamente utilizada en Colombia para misiones de movilidad aérea, inserción y extracción de tropas, evacuación aeromédica, abastecimiento logístico, atención de emergencias y apoyo a operaciones de seguridad. La aeronave está equipada con dos motores turboeje y posee capacidad para transportar hasta 24 efectivos completamente equipados o aproximadamente cuatro toneladas de carga interna, características que la convierten en uno de los principales multiplicadores de fuerza de la Aviación del Ejército.
El brigadier general Carlos Alberto Padilla Cepeda, comandante de la División de Aviación Asalto Aéreo, destacó la importancia estratégica del proyecto para la institución. “Hoy se marca un hito para el Ejército Nacional y para la Aviación. Logramos avanzar hacia una capacidad de mantenimiento intermedio avanzada y completar con éxito una extensión del recurso, que permitirá a esta aeronave continuar operando de manera segura en apoyo a las operaciones militares que se realizan a lo largo y ancho del territorio nacional”, afirmó.
Más de doce especialistas participaron directamente en las diferentes fases de evaluación, inspección y certificación, aportando conocimientos técnicos y experiencia para garantizar el cumplimiento de los estándares exigidos en materia de seguridad operacional y aeronavegabilidad.
Para el sargento primero en retiro Daniel Eduardo Valbuena Muñoz, inspector técnico general del equipo Mi-17, el resultado alcanzado refleja el trabajo especializado que respalda cada operación aérea. “Cuando se ve un helicóptero volar, normalmente se piensa únicamente en los pilotos. Sin embargo, detrás de cada vuelo existe un equipo de especialistas que inspecciona, verifica y garantiza que cada sistema funcione correctamente para que la tripulación pueda operar con seguridad”, señaló.
La fase final del programa incluyó un vuelo de prueba destinado a evaluar el desempeño de los motores, los sistemas de la aeronave, así como sus características de estabilidad y controlabilidad bajo distintas condiciones operacionales. Las verificaciones realizadas durante esta etapa confirmaron el cumplimiento de todos los parámetros técnicos requeridos para autorizar el regreso del helicóptero al servicio activo.
La culminación exitosa de este proceso representa un avance significativo para la Aviación del Ejército al incrementar la autonomía técnica institucional y reducir la dependencia de capacidades externas para la ejecución de procedimientos especializados de sostenimiento. Asimismo, permite aumentar la disponibilidad operativa de la flota y establece las bases para que otros helicópteros Mi-17 puedan ser sometidos a procesos similares en el futuro.
La recuperación de horas de vuelo en este tipo de plataformas tiene un impacto directo sobre la capacidad operacional de la Fuerza, al garantizar la continuidad de misiones de transporte de tropas, abastecimiento logístico, apoyo a operaciones militares, atención de emergencias humanitarias y conectividad aérea con regiones apartadas del país donde la Aviación del Ejército constituye un elemento esencial para la seguridad, la presencia institucional y la atención de la población.
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| Ejército de Colombia extiende por primera vez la vida útil de un helicóptero MI-17, con capacidades propias |


