Dinamarca anunció la compra de tres radares de vigilancia aérea a la empresa estadounidense Lockheed Martin, en una decisión que refuerza sus capacidades de control del espacio aéreo y subraya la importancia estratégica creciente del Ártico y el Atlántico Norte en el actual contexto de seguridad internacional.
El anuncio se produjo el 11 de diciembre y se inscribe en una serie de adquisiciones de material militar estadounidense realizadas por Copenhague en los últimos meses. Los radares estarán instalados en Skagen, Bornholm y en las islas Feroe, con la posibilidad contractual de añadir un cuarto radar en Groenlandia.
Según el ministro danés de Defensa, Troels Lund Poulsen, estos sistemas constituirán “un activo clave para la vigilancia de Dinamarca y del Atlántico Norte”. “La situación actual de la política de seguridad exige un refuerzo significativo de la presencia y de la cooperación en el Ártico y el Atlántico Norte. Con esta adquisición avanzamos claramente en esa dirección”, afirmó.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas danesas, general Michael W. Hyldgaard, destacó que los nuevos radares permitirán “una visión considerablemente mejorada de la situación aérea”, lo que fortalecerá tanto la seguridad del conjunto del Reino de Dinamarca como su contribución a la defensa aérea integrada de la OTAN.
Aunque el Ministerio de Defensa no precisó inicialmente el modelo adquirido, un alto responsable de Lockheed Martin confirmó posteriormente que se trata de tres radares TPY-4, un sistema de vigilancia aérea de largo alcance diseñado para detectar y seguir múltiples amenazas.
La decisión se produce en un contexto marcado por el incremento de las tensiones geopolíticas en el Ártico, tal como subrayó recientemente el Servicio de Inteligencia Militar danés (FE) en su informe anual. Dicho organismo señaló el aumento de la competencia entre grandes potencias, en particular entre Estados Unidos, Rusia y China, y advirtió sobre los riesgos crecientes de espionaje, ciberespionaje e intentos de influencia en el territorio del Reino de Dinamarca.
Pese a ciertas interpretaciones mediáticas sobre una posible inquietud danesa respecto a Estados Unidos, el Ministerio de Defensa reiteró que Washington sigue siendo el principal garante de la seguridad de Dinamarca y de Europa, y que la cooperación bilateral en materia de defensa refuerza la disuasión colectiva de la Alianza Atlántica.
La compra de estos radares se suma a otros importantes contratos firmados recientemente con la industria de defensa estadounidense, entre ellos drones MQ-9 SkyGuardian, 16 cazas F-35A adicionales, drones de combate colaborativo, misiles aire-aire y sistemas avanzados de mando y control, consolidando así la estrecha relación estratégica entre Dinamarca y Estados Unidos.
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| Dinamarca encarga a Lockheed Martin tres radares de vigilancia aérea TPY-4 |


