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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha causado un verdadero terremoto en las altas esferas de la defensa colombiana al levantar una acusación sin precedentes: la existencia de redes clandestinas formadas por militares y civiles que presuntamente estarían comercializando y traficando armamento estratégico del Ejército Nacional, alimentando así a grupos armados tanto nacionales como extranjeros. No obstante, las cifras presentadas para respaldar estas graves acusaciones, emitidas la tarde del 30 de abril, han resultado ser erróneas.

Con una vehemencia palpable y respaldado por el Ministro de Defensa, Iván Velasquez, y el Comandante General de las Fuerzas Armadas, General Helder Giraldo, el primer mandatario denunció un supuesto y alarmante faltante de municiones y explosivos detectado en la Fuerte Militar de Tolemaida y en los polvorines de la Décima Brigada Blindada acantonada en La Guajira.

Los números presentados por Petro fueron escandalosos: millones de municiones de fusiles, miles de municiones de artillería, miles de rondas para los cañones de vehículos blindados e inclusive decenas de avanzados misiles antitanque y tierra-tierra fueron presentados por el mandatario y por la Presidencia de la República como "robados".

"Como ustedes pueden observar, solo entre municiones 5,56 hay más de 1 millón de municiones perdidas. Además, explosivos, granadas, armas como misiles, etcétera" afirmó con pasmosa seguridad el presidente Petro. 

Sin embargo, la denuncia de Petro dista mucho de la realidad y las cifras presentadas por el presidente al parecer estarían manipuladas para aumentar artificialmente la magnitud de las municiones extraviadas y por ende, increpar la indignación colectiva de la opinión pública colombiana.
Petro presentó cifras erradas al denunciar supuesta pérdida de armamento del Ejército de Colombia
Petro presentó cifras erradas al denunciar supuesta pérdida de armamento del Ejército de Colombia
Información de carácter confidencial publicada por el mandatario en su cuenta de X (antes Twitter) en un intento de refutar comentarios que cuestionaban la veracidad de la supuesta pérdida de armamento, contradice de manera contundente lo expuesto horas antes por el propio Gustavo Petro.

Una tabla publicada por el presidente bajo el título "Anexo B Misión Trabajo 0036/2024 Guajira-Cesar" muestra la relación de los hallazgos encontrados por la comisión de inspectores enviada por la Inspección General del Ejército Nacional (CEIGE) a las unidades estratégicas al norte del país.  En ella aparece el tipo de armamento inspeccionado, sus cantidades inventariadas en el sistema SAP, el material contado físicamente y los faltantes de armamento. 
Tabla con información clasificada publicada por Gustavo Petro el 30 de Abril en Twitter.
Al analizar detenidamente dicha tabla, encontramos que el material contado físicamente (Columna azul oscuro) corresponde en un porcentaje cercano al 99% al material relacionado en los inventarios del Ejército Nacional y al reporte del sistema SAP (Columna azul claro); es decir, las millones de municiones que fueron reportadas por Petro como desaparecidas, están en manos del Ejército nacional.

La denuncia hecha por Petro se basó en una lectura de cifras errónea. Involuntaria o deliberadamente el presidente denunció como municiones extraviadas aquellas que sí se encuentran en los polvorines del Ejército Nacional, pero que por algún problema de gestión logística no aparecen reportados en las bases de datos del sistema SAP, algo que puede presentarse debido a la dinámica de transferencia de material entre las distintas bases militares o por errores en la formalización y actualización de lotes y seriales o descargue de material en la plataforma digital.

Las cifras reales sobre los faltantes de munición se encuentran detalladas en la última columna de la tabla presentada por el presidente, la cual Petro omitió leer durante su conferencia de prensa. Estas cifras representan menos del 2% del inventario total.

Dicho faltante de armamento corresponde a: 

• 1 misil antitanque Spike.
• 35 granadas para morteros de 81mm.
• 72 granadas de 40mm.
• 1111 granadas de 40mm eslabonada.
• 868 grandes de mano M-26.
• 102.234 municiones calibre 5.56.
• 8.974 municiones calibre 5.56 eslabonada.
• 31 municiones calibre 9mm.

Este faltante real dista mucho de la impactante cantidad de municiones declaradas erróneamente como perdidas por Petro, y que solo para el caso de la Guajira y Cesar, correspondía a:  2 misiles Spike, 37 misiles Nimrod, 550 cohetes RPG, 22 granadas de 155 milímetros, 621 granadas de 106 milímetros, 1.077 granadas de 105 milímetros para obús, 1.077 granadas de 90 milímetros, 960 granadas de 81 milímetros, 1.218 granadas de 60 milímetros, 4.171 granadas de 40 milímetros, 24 cartuchos de 40 milímetros L 70HE, 1.494 granadas de 40 milímetros eslabonadas, 3.694 granadas de mano M26, 17.456 cargas antitanque, 22.293 cargas antitanque punto 50 TAB, 330.419 municiones calibre 7.62 Eslabonadas, 9.829 municiones calibre 7.62, 761.551 municiones 5.56, 57.99​2 municiones 5.56 Eslabonadas y 1.262 municiones, calibre 0.38 Especial.

Además del evidente error del Presidente, llama la atención que mandatario, quien funge como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, difunda con mucha indolencia información confidencial (cantidades de armamento en existencia) de carácter estratégico que pone en riesgo la Seguridad Nacional de Colombia y deja vulnerable al Ejército Nacional en caso de un conflicto externo.