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Rusia ha implementado una táctica defensiva no convencional y de dudosa efectividad en su base aérea Engels-2 para proteger a sus bombarderos estratégicos Tu-95: Cubrir sus alas con neumáticos de automóviles.

Las recientes imágenes por satélite difundidas en redes sociales este 1 de septiembre destacan una peculiar estrategia defensiva adoptada en la base aérea Engels-2. Se ha observado varios bombarderos estratégicos Tu-95 y Tu-160 con neumáticos de automóvil dispuestos estratégicamente a lo largo de sus alas y parte del fuselaje. Esta medida se ha implementado como un mecanismo de defensa improvisada ante posibles ataques de drones.

Estas fotografías se propagaron a través de una cuenta oficial en Telegram, resaltando con ironía el ingenioso, aunque poco convencional, método defensivo de Rusia. Las implicaciones y motivaciones detrás de tal maniobra, sin embargo, resaltan las crecientes amenazas aéreas no tripuladas.

La idea principal detrás de esta estrategia es que los neumáticos puedan absorber y disipar el impacto de un dron, protegiendo así los componentes críticos de la aeronave. Se argumenta que el caucho, al ser un material altamente elástico, puede reducir eficazmente el daño resultante de una colisión con un dron.

De igual manera, la cubierta de neumáticos bien podría estar diseñada para descomponer la firma infrarroja de estas aeronaves, para confundir a los misiles de crucero que utilizan la coincidencia de imágenes para el objetivo. Esta técnica también se denomina con frecuencia DSMAC (Correlador Digital de Área de Coincidencia de Escena) o ATR (Reconocimiento Automatizado de Objetivos) cuando se utiliza en misiles de crucero.

Aunque la aplicación de neumáticos en un bombardero Tu-95 es una táctica innovadora, no es completamente infalible. La efectividad de este mecanismo de defensa depende de múltiples variables, como la velocidad, tamaño y trayectoria del dron. Existe, además, un riesgo inherente de que los neumáticos puedan incendiarse o explotar debido al impacto.

Esta estrategia de protección subraya los esfuerzos en curso hechos por una Fuerza Aérea Rusa con recursos muy limitados para adaptarse y defenderse contra amenazas emergentes. Sin embargo, la eficacia real de esta táctica en situaciones críticas sigue siendo incierta y debe evaluarse con cautela.

Es fundamental comprender que esta medida defensiva es una respuesta táctica a situaciones específicas y no representa una solución definitiva ante las amenazas de drones kamikazes.

El uso de componentes de caucho en equipos militares no es una novedad. Por ejemplo, las almohadillas de goma se utilizan en las orugas de tanques para reducir la resonancia y prolongar la vida útil. Estas almohadillas, además de minimizar el desgaste, hacen que el vehículo sea menos detectable por fuerzas adversarias.

Otra aplicación común de componentes de caucho se encuentra en revestimientos externos para vehículos militares. Estos ayudan a mitigar el impacto de proyectiles, minimizando los daños y ofreciendo protección contra condiciones extremas.

El interés de Rusia en fortificar sus bombarderos en la base Engels-2 no es infundado. Según un informe, el 5 de diciembre del año anterior, un dron no identificado lanzó un ataque contra esta instalación estratégica averiando varios bombarderos estratégicos.

Medios de comunicación informaron que al menos dos aeronaves resultaron afectadas. Además, se reportaron dos heridos que necesitaron atención médica inmediata. 

Engels-2, una renombrada base aérea rusa, es sede principal de bombarderos estratégicos. Alberga el 121.º Regimiento de la Guardia de Aviación de Bombarderos Pesados de la Bandera Roja de Sebastopol, especializados en Tu-160M, y el 184.º Regimiento de Aviación de Bombarderos Pesados expertos en Tu-95M.

Desde el inicio de las tensiones, Rusia ha empleado Engels-2 como base esencial para misiones de bombardeo en Ucrania. Estas operaciones, sumadas al reciente incidente, han puesto en alerta a la comunidad internacional ante posibles escaladas en el conflicto.
Rusia cubre sus bombarderos Tu-95 con neumáticos de automóviles para protegerlos de ataques de drones suicidas