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El Ejército Nacional de Colombia recibió cinco nuevos sistemas antidrones DroneShield DroneGun MK4 destinados a fortalecer las capacidades de protección y neutralización de amenazas aéreas no tripuladas en el departamento de Antioquia. Los equipos fueron entregados por la Gobernación de Antioquia como parte de una inversión superior a los 8.300 millones de pesos financiada mediante recursos de la Tasa de Seguridad y Convivencia Ciudadana y del Fondo de Seguridad Territorial (Fonset).

La incorporación responde al incremento del uso de drones comerciales y modificados por parte de estructuras criminales y grupos armados ilegales en zonas rurales del departamento, donde estos sistemas han comenzado a emplearse para vigilancia clandestina, inteligencia táctica, transporte de explosivos y apoyo a acciones ofensivas contra unidades militares y población civil. El despliegue de capacidades C-UAS se ha convertido en una prioridad operacional para el Ejército colombiano ante la creciente sofisticación de estas amenazas en regiones con presencia de organizaciones armadas y economías ilícitas.

Los cinco sistemas serán distribuidos de manera estratégica entre diferentes unidades operacionales. Dos equipos serán asignados a la Fuerza de Despliegue Rápido No. 7 (FUDRA), mientras que la IV Brigada, la XI Brigada y la XIV Brigada recibirán una unidad cada una. El objetivo es ampliar la cobertura de protección electrónica y fortalecer las capacidades de reacción frente a incursiones de aeronaves no tripuladas en áreas rurales y corredores estratégicos del departamento.

Durante el acto de entrega, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián, afirmó: “Que estas pistolas antidrones no solo permitan la protección de nuestras unidades militares, sino también la de todos los ciudadanos, y en consecuencia, ustedes puedan hacer una afectación grave y contundente a todos los criminales que están sembrando terror y zozobra en todas las regiones de Antioquia”.

Por su parte, el comandante de la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, brigadier general Carlos Eduardo Caycedo Bocanegra, destacó el impacto operativo de los sistemas y señaló que “esta contribución de cinco antidrones refuerza esa capacidad que requiere nuestra fuerza para limitar las capacidades de la amenaza. Sin duda alguna, es un equipo potente, mucho más del que tenemos actualmente, y eso nos va a permitir restringir la capacidad que tienen los criminales”.

Los equipos entregados corresponden al sistema DroneGun MK4 desarrollado por la firma australiana DroneShield, plataforma portátil de interferencia electrónica diseñada para detectar y neutralizar sistemas aéreos no tripulados mediante técnicas de jamming no cinético. El Ejército colombiano ya había incorporado un primer lote de 40 unidades durante 2025 a través del Ministerio de Defensa, en el marco de un programa de fortalecimiento de capacidades de protección contra UAS/UAV empleados de forma no autorizada o hostil.

El DroneGun MK4 posee un peso aproximado de 3,2 kilogramos incluyendo la batería y cuenta con certificación IP67, característica que garantiza su operación en entornos climáticos adversos y bajo exposición a polvo y agua. El sistema puede operar en temperaturas comprendidas entre -20 °C y +55 °C y dispone de una arquitectura ergonómica orientada a despliegues tácticos rápidos, incorporando empuñadura optimizada, indicadores LED, selector de seguridad, rieles Picatinny y puntos de anclaje QD.

El sistema utiliza una batería militar estándar OTAN con capacidad de operación continua superior a una hora y tiempo de activación inferior a tres segundos. Su arquitectura de interferencia electrónica permite bloquear simultáneamente señales de control, navegación satelital GNSS y transmisión de video en múltiples bandas ISM y frecuencias utilizadas habitualmente por drones comerciales y plataformas modificadas.

A diferencia de sistemas de toma de control cibernético o spoofing, el DroneGun MK4 opera mediante inhibición electrónica directa, interrumpiendo las comunicaciones entre el dron y su operador. Este procedimiento fuerza generalmente a la aeronave no tripulada a ejecutar protocolos automáticos de aterrizaje vertical o retorno al punto de origen, neutralizando la amenaza sin recurrir a medios cinéticos.

Los dispositivos entregados incorporan además capacidades avanzadas de detección e identificación de señales, permitiendo obtener en tiempo real información sobre la ubicación del dron y de su operador, así como parámetros de altitud y velocidad. Esta capacidad de awareness electrónico resulta especialmente relevante para operaciones de protección de bases militares, patrullas rurales e infraestructuras estratégicas frente a amenazas de vigilancia o ataques con artefactos explosivos improvisados transportados por drones.

La entrega de estos sistemas se produce en un contexto de creciente preocupación por la evolución de tácticas de guerra irregular asociadas al uso de aeronaves comerciales adaptadas para reconocimiento, inteligencia y ataques improvisados. En diversas regiones de Colombia, las fuerzas militares han reportado durante los últimos años un aumento de incidentes relacionados con drones empleados por grupos armados ilegales para monitorear movimientos de tropas, identificar posiciones y apoyar actividades vinculadas al narcotráfico y minería ilegal.

Con esta nueva incorporación, el Ejército colombiano continúa ampliando sus capacidades C-UAS mediante sistemas portátiles de guerra electrónica orientados a operaciones tácticas de proximidad, particularmente en áreas rurales donde las amenazas aéreas de bajo costo y difícil detección se han convertido en un factor operacional cada vez más relevante.
El Ejército de Colombia refuerza sus capacidades C-UAS con nuevos sistemas antidrones DroneGun MK4
El Ejército de Colombia refuerza sus capacidades C-UAS con nuevos sistemas antidrones DroneGun MK4
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