La Armada del Ecuador incorporó oficialmente a su flota el patrullero costero LG-41 “Isla Puná”, segunda unidad de la clase Island adquirida dentro del Proyecto Island, una iniciativa destinada a incrementar las capacidades de vigilancia, control e interdicción marítima del país. La embarcación arribó al Ecuador tras completar su traslado desde Estados Unidos y fue recibida por autoridades navales, entre ellas el Director Nacional de los Espacios Acuáticos, quien destacó la importancia de esta incorporación para fortalecer la presencia permanente de la institución en sus áreas de responsabilidad marítima.
Aunque la Armada del Ecuador clasifica oficialmente a la unidad como Lancha Guardacostas, por sus dimensiones, desplazamiento y capacidades operativas corresponde técnicamente a un patrullero costero de la clase Island de 110 pies, diseñado originalmente para la Guardia Costera de Estados Unidos como plataforma de vigilancia marítima, control fronterizo, búsqueda y rescate e interdicción de actividades ilícitas.
El LG-41 “Isla Puná” forma parte del acuerdo de cooperación marítima entre Ecuador y Estados Unidos mediante el cual fueron transferidos dos patrulleros clase Island previamente operados por la Guardia Costera estadounidense. La primera unidad incorporada fue el LG-40 “Isla Santa Rosa”, antiguo USCGC “Anacapa”, mientras que el “Isla Puná” completa el primer lote de estas embarcaciones destinadas a reforzar las operaciones contra el narcotráfico, la pesca ilegal, el contrabando y otras actividades ilícitas en el litoral ecuatoriano.
Los patrulleros clase Island fueron desarrollados a partir de un diseño derivado de la familia británica Vosper Thornycroft y construidos por el astillero Bollinger Shipyards en Estados Unidos. Estas unidades fueron concebidas para misiones prolongadas de vigilancia costera, combinando elevada autonomía, velocidad y capacidad de operar en condiciones oceánicas. Su diseño incorpora un casco de acero con superestructura y cubierta principal fabricadas en aluminio para reducir peso, empleando una configuración que proporciona estabilidad y eficiencia durante patrullas de larga duración.
La clase Island posee una eslora de 34 metros, una manga de 6,4 metros y un calado aproximado de 2,2 metros, con un desplazamiento a plena carga cercano a las 165 toneladas. La propulsión está basada en dos motores diésel instalados sobre dos ejes, con hélices de paso fijo de cinco palas. En las primeras series estadounidenses se emplearon motores Paxman Valenta 16-CM RP200M con una potencia cercana a los 2.880 hp por motor, mientras que algunas unidades incorporaron posteriormente motores Caterpillar 3516 con una potencia aproximada de 2.730 hp. Esta configuración permite alcanzar velocidades superiores a los 26 nudos, equivalentes a unos 48 km/h.
La autonomía de la clase Island supera las 1.800 millas náuticas, permitiendo desarrollar patrullas extendidas alejadas de puerto y mantener presencia continua en zonas marítimas de interés estratégico. La configuración interna permite alojar una tripulación aproximada de 18 efectivos, incluyendo oficiales, suboficiales y personal operativo, además de disponer de capacidad para transportar equipos adicionales durante misiones específicas.
En el ámbito operacional, el “Isla Puná” está diseñado para ejecutar misiones de vigilancia marítima, control de tráfico naval, protección de recursos pesqueros, búsqueda y rescate, asistencia humanitaria e interdicción de embarcaciones involucradas en actividades ilícitas. Su velocidad y maniobrabilidad permiten realizar persecuciones contra embarcaciones rápidas utilizadas por organizaciones criminales, mientras que su autonomía facilita la cobertura de amplias zonas marítimas.
Las unidades de esta clase pueden operar con sensores de navegación y vigilancia de superficie, sistemas de comunicaciones tácticas y equipos destinados a la identificación e interceptación de contactos marítimos. Para misiones de seguridad marítima, la clase Island fue concebida para integrar armamento ligero destinado a la defensa propia y operaciones de aplicación de la ley, incluyendo ametralladoras pesadas y sistemas de empleo manual según los requerimientos del operador.
La incorporación del LG-41 adquiere especial relevancia debido al incremento de las amenazas marítimas en el Pacífico oriental, una región utilizada por redes criminales transnacionales para el transporte de estupefacientes hacia Centroamérica y Norteamérica. Ecuador, por su posición geográfica y extensa zona económica exclusiva, requiere mantener unidades capaces de responder rápidamente ante actividades ilegales desarrolladas tanto en aguas costeras como en áreas insulares.
El Proyecto Island representa un esfuerzo de la Armada ecuatoriana para fortalecer su componente de guardacostas mediante plataformas con mayor autonomía y capacidad operativa frente a las embarcaciones menores utilizadas tradicionalmente en operaciones de vigilancia. La llegada del “Isla Puná” incrementa la disponibilidad de medios navales especializados y complementa las capacidades existentes de los comandos de Guardacostas y de la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos.
Con esta incorporación, la Armada del Ecuador amplía su capacidad para ejercer control efectivo sobre sus espacios marítimos, proteger los recursos naturales, apoyar las operaciones de seguridad integral del Estado y garantizar la presencia naval permanente en zonas consideradas estratégicas para la soberanía y seguridad nacional.
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| La Armada del Ecuador incorporó el patrullero de costa Clase Island “Isla Puná” para reforzar la vigilancia marítima |


