En una operación conjunta realizada en el centro del país, el Ejército Nacional de Colombia, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Fiscalía General de la Nación lograron la incautación de un helicóptero Hughes 500 y un motor aeronáutico en el departamento de Cundinamarca.
La operación fue desarrollada por tropas del Grupo de Caballería Mediano N.° 13 Tequendama, orgánico de la Décima Tercera Brigada, en coordinación con el Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), mediante tres diligencias de allanamiento y registro adelantadas en zonas de los municipios de Funza y Cota, así como en el aeródromo de Guaymaral, en Bogotá.
De acuerdo con las primeras verificaciones, el helicóptero (identificado como una aeronave Hughes 500) habría sido incautado inicialmente por la Policía Nacional en 1992 y actualmente presenta dos denuncias vigentes por los presuntos delitos de hurto y falsedad marcaria.
Durante la inspección técnica especializada, peritos aeronáuticos evidenciaron presuntas irregularidades en la plaqueta de identificación estructural. Los remaches no corresponderían a los originales de fábrica, lo que podría configurar una adulteración del número de serie (Serial Number) y, por ende, una posible suplantación de identidad aeronáutica. Este tipo de alteración es crítico en el ámbito técnico y legal, ya que compromete la trazabilidad del fuselaje, la validez del certificado de aeronavegabilidad y la integridad de los registros ante la autoridad aeronáutica.
El Hughes 500 es un helicóptero ligero multipropósito desarrollado en Estados Unidos a partir de la década de 1960 por Hughes Helicopters, posteriormente fabricado por McDonnell Douglas y hoy bajo la línea MD Helicopters (MD 500). Es ampliamente conocido por su versatilidad, bajo costo operativo y maniobrabilidad.
Está equipado con un motor turboeje Allison/Rolls-Royce 250 en versiones cercanas a los 420 caballos de potencia, lo que le permite alcanzar velocidades que rondan los 240 a 280 kilómetros por hora y operar con una autonomía aproximada de tres horas de vuelo. Su rotor principal de cinco palas y su estructura compacta le otorgan gran maniobrabilidad y capacidad para despegar y aterrizar en zonas confinadas, características que lo convierten en una plataforma eficiente para misiones de transporte ligero, vigilancia y apoyo aéreo.
Las autoridades investigan la hipótesis de que la aeronave habría sido utilizada por estructuras vinculadas al narcotráfico. En Colombia, helicópteros ligeros como el Hughes 500 han sido históricamente empleados por organizaciones criminales para transporte de personal, reconocimiento de rutas, supervisión de cultivos ilícitos y, en algunos casos, apoyo logístico a operaciones de tráfico de estupefacientes.
La incautación se sustentó principalmente en la presunta irregularidad detectada en la identificación estructural. La aeronave y el motor quedaron a disposición de la Fiscalía para un estudio técnico detallado que permita establecer su autenticidad, trazabilidad histórica, coincidencia con registros internacionales y situación jurídica definitiva.
Con este resultado, las autoridades buscan afectar economías ilícitas asociadas a estructuras criminales que operan en el centro del país, reforzando los controles sobre la aviación privada y la cadena de custodia documental de aeronaves.
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| El Ejército de Colombia incautó un helicóptero Hughes 500 vinculado a posibles redes de narcotráfico |


