En una ceremonia oficial celebrada el 3 de diciembre de 2025, en el Cuartel Militar de Boulogne, provincia de Buenos Aires, el Ejército Argentino presentó públicamente los primeros vehículos de combate blindados a rueda (VCBR) Stryker 8x8, marcando un hito en su plan más ambicioso de modernización en décadas.
La ceremonia contó con la presencia del jefe del Ejército, teniente general Carlos Alberto Presti; el ministro de Defensa, Luis Petri; los jefes del Estado Mayor Conjunto, de la Armada y de la Fuerza Aérea, así como el embajador de los Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, representantes estadounidenses y personal de la empresa fabricante.
La versión inicial entregada corresponde al Stryker M1126, que en esta primera tanda incorpora cuatro vehículos (de los ocho previstos inicialmente), destinados a integrarse en la Brigada Mecanizada del Ejército. Según la información oficial, estos vehículos constituirán el “núcleo de modernidad Stryker” con el que se busca empezar a construir (en el mediano plazo) una brigada mecanizada a rueda plenamente operacional.
El Stryker M1126 es un blindado sobre ruedas, versión “Infantry Carrier Vehicle” (ICV), con tripulación de 2 personas y capacidad para transportar hasta 9 infantes, lo que le permite trasladar un pelotón completo de tropas más su equipamiento. Tiene una longitud de aproximadamente 6,95 metros, un peso de alrededor de 16,5 toneladas en orden de combate, y su suspensión 8×8 le confiere movilidad táctica tanto en carretera como en terreno irregular.
En cuanto a protección, el Stryker ofrece blindaje con acero de alta dureza complementado con placas cerámicas “bolt-on”, lo que le brinda resistencia a proyectiles de armas ligeras de hasta 14,5 mm y fragmentación; versiones más protegidas pueden contar con kits adicionales, jaulas antiproyectil y asientos anti‑blast para mejorar la supervivencia de la tropa.
Su movilidad es notable: equipado con motor diesel (por ejemplo un Caterpillar C7 de 350 hp en variantes estándar), el Stryker supera los 90–100 km/h en carretera, con autonomía que puede alcanzar entre 400 y 500 km, lo que facilita despliegues rápidos y desplazamientos estratégicos en zonas extensas del territorio.
Desde el punto de vista de la potencia de fuego, el Stryker puede equiparse con estaciones de armas remotas (Remote Weapon Station, RWS) como la estación Protector M151, que permite montar una ametralladora pesada calibre 12,7 mm (M2 Browning), una ametralladora 7,62 mm (M240) o un lanzagranadas automático calibre 40 mm (Mk 19).
Existen en otras versiones blindadas de la familia Stryker configuraciones más robustas, vehículos de combate de infantería (IFV) con cañón de 30 mm, cazatanques, porta‑morteros, ambulancias, puestos de mando, reconocimiento, guerra electrónica, entre otros, lo que permite conformar una fuerza mecanizada diversa y moderna.
Para la conducción táctica, el Ejército argentino adelanta un plan de adiestramiento, que ya incluyó una visita a instalaciones estadounidenses para evaluar y poner a punto los vehículos antes de su transferencia.
La llegada de esta plataforma representa un salto cualitativo en movilidad, protección y despliegue con respecto a los tradicionales vehículos blindados 6×6 o transportes de infantería ligera de ruedas, dotando a las unidades mecanizadas de un sistema moderno, versátil y con mayor capacidad táctica.
El acto de recepción incluyó la entrega simbólica de “las llaves” de los Stryker al jefe del Regimiento de Infantería Mecanizado 6, unidad que quedará como primera en operar los blindados.
Tras lo discursos oficiales, se realizó un desfile militar en el que las nuevas máquinas efectuaron maniobras de despliegue táctico, demostrando su capacidad de movilización, transporte de tropas y configuración operativa.
Este paso inicial podría ser apenas el preludio de un programa mucho más ambicioso: los documentos oficiales mencionan un plan para incorporar hasta 209 vehículos Stryker, en diversas variantes entre las que se destacan transporte de infantería, combate, comando, ambulancia, reconocimiento, ingenieros, etc; lo que implicaría construir una brigada mecanizada a rueda completamente renovada.
La incorporación de estos blindados cambia el panorama operativo del Ejército argentino: con movilidad mejorada, protección aumentada, capacidad de fuego versátil y potencial de despliegue rápido, se amplía su capacidad para operar en escenarios diversos: desde conflictos convencionales, misiones de paz, hasta emergencias internas y tareas de apoyo logístico en zonas remotas o de difícil acceso.
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| El Ejército Argentino incorporó sus primeros blindados VCBR M1126 Stryker |


