El grupo sueco Saab ha firmado un contrato con la Administración de Material de Defensa de Suecia (FMV) para el desarrollo de un vehículo submarino no tripulado de gran tamaño, conocido como LUUV (Large Uncrewed Undersea Vehicle). El acuerdo, valorado en 60 millones de coronas suecas, representa un paso importante en la evolución de las capacidades autónomas submarinas de Suecia y refuerza el enfoque estratégico del país en operaciones no tripuladas en el dominio subacuático.
El proyecto está liderado por FMV en estrecha colaboración con Saab y las Fuerzas Armadas suecas. El objetivo es desarrollar un concepto operativo que sirva como plataforma sensora avanzada para vigilancia, recolección de datos, monitoreo de infraestructuras submarinas y apoyo en la toma de decisiones. El LUUV no estará armado en esta fase inicial y no está concebido como un vehículo de ataque, sino como un sistema autónomo de misión múltiple orientado a funciones de inteligencia y reconocimiento.
El diseño, construcción e integración del vehículo estarán completamente a cargo de Saab, que incorporará su núcleo tecnológico de autonomía submarina, el sistema Autonomous Ocean Core. Esta arquitectura de control permite la navegación y operación autónoma tanto en superficie como bajo el agua, y ya forma parte de otros desarrollos de Saab en el ámbito naval. Las primeras pruebas en mar del LUUV están previstas para el verano de 2026.
Según Mats Wicksell, director del área de negocios Kockums de Saab, el programa representa una oportunidad para acelerar la innovación tecnológica en un área de creciente relevancia estratégica. En sus declaraciones, destacó que el proyecto permite combinar la experiencia existente de Saab con un enfoque ágil de desarrollo, orientado a responder rápidamente a desafíos emergentes en el entorno subacuático.
El desarrollo del LUUV responde a una necesidad creciente por parte de las Fuerzas Armadas suecas y de otros actores gubernamentales de disponer de capacidades persistentes y discretas para el monitoreo del lecho marino y de infraestructuras críticas, especialmente en un contexto geopolítico donde las amenazas bajo el mar —incluyendo actividades hostiles de vigilancia, sabotaje o interferencia en cables submarinos— son cada vez más relevantes. La plataforma también contribuirá a reforzar la conciencia situacional marítima en el mar Báltico y áreas circundantes.
Aunque se trata de un proyecto aún en fase de concepto, su importancia es clara: sienta las bases para una futura capacidad operativa autónoma en el dominio subacuático que puede integrarse a un sistema de defensa más amplio. Además, encaja con las líneas de desarrollo estratégico que Saab mantiene activas en el área de sistemas no tripulados y tecnologías autónomas, tanto para aplicaciones militares como civiles.
El LUUV no solo forma parte de una tendencia global hacia la automatización en el ámbito naval, sino que posiciona a Suecia entre los países que están invirtiendo activamente en soluciones tecnológicas avanzadas para el control del espacio marítimo bajo el umbral de conflicto. Aunque el vehículo no estará armado en esta fase, el desarrollo de su arquitectura modular abre la posibilidad de futuras capacidades ampliadas, sujetas a decisiones estratégicas y doctrinales por parte del gobierno sueco.
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| Suecia encarga a Saab el desarrollo de un submarino autónomo de gran tamaño |


