Full width home advertisement

Destacado

Industria

Mundo

Colombia

Latinoamérica

Post Page Advertisement [Top]

Navantia ha iniciado el proceso de construcción de la segunda fragata de la clase F-110 o clase Bonifaz para la Armada Española, confirmando así la aceleración de este programa valorado en 4.325 millones de euros. El corte de la primera chapa de la F-112 “Roger de Lauria” se produjo el sábado 16 de diciembre en el astillero de Navantia en Ferrol.

El programa, cuya orden de ejecución se firmó en 2019, prevé la construcción de cinco fragatas de nueva generación especializadas en ASW (Guerra antisubmarina) y son las encargadas de sustituir a las fragatas F-80 de la clase Santa María. El inicio de la producción de la F-112 ocurre con un adelanto de cuatro meses respecto de fecha prevista, gracias al alto grado de madurez del diseño y el avance de los trabajos de ingeniería.

La primera fragata de la serie, la F-111 “Bonifaz”, en construcción desde 2022, también experimenta un adelanto frente a la planificación inicial, encontrándose en la actualidad en distintos grados de construcción y montaje con un total de 24 de los 33 bloques (frente a los 18 previstos en la planificación). De ellos, cinco bloques se encuentran ya en la grada, tras la colocación del quinto de estos bloques el lunes 18 de diciembre.

En cuanto a las compras, el 98% de los equipos del programa ha sido ya adquirido, y de materiales alcanzan la cifra del 95% para la F-111 y 70% para la F-112.

Las fragatas F-110 de la Armada Española son buques de escolta polivalentes, con capacidades antiaéreas, antisuperficie y antisubmarinas, que permitirán realizar sus funciones de protección de la fuerza y proyección naval. Estos buques, que está previsto que operen en combinación con otras unidades, los convierte en plataformas versátiles, pudiendo realizar funciones relacionadas con la seguridad marítima.

El diseño de esta nueva fragata incluye características tecnológicas avanzadas, como un mástil integrado con diferentes soluciones de sensores y antenas, un espacio multimisión que amplía las capacidades del buque en todos los segmentos de defensa y una nueva planta de propulsión híbrida, más eficiente y silenciosa, dotando al buque de una gran versatilidad. Las fragatas estarán equipadas con el sistema de combate español, SCOMBA, desarrollado por Navantia Sistemas.

El programa F-110 es principal tractor del Plan de Transformación Digital de Navantia en Ferrol, que supondrá la puesta en marcha un nuevo ecosistema digital que renovará los centros de producción. En el caso del astillero de Ferrol se materializará a través de la construcción de una nueva fábrica digital de bloques con una inversión de 110 millones de euros (siendo la mayor inversión realizada en un astillero en España en este siglo).

La fábrica, cuya primera piedra se colocó el 16 de diciembre, será una planta totalmente digitalizada, automatizada y robotizada, incluyendo maquinaria de tecnologías avanzadas, que garantiza la optimización del producto, su versatilidad y la reducción de plazos de entrega. En esta nueva línea de fabricación de unidades abiertas, se sustituye el proceso de soldadura tradicional, por tecnología láser híbrido, mejorando sustancialmente las prestaciones y minimizando las distorsiones.

Todo ello permitirá impulsar a la comarca de Ferrol, situándola en el mapa de la excelencia del diseño y fabricación de fragatas a nivel mundial gracias a una infraestructura de estas características, totalmente digitalizada, automatizada y robotizada, incluyendo maquinaria de tecnologías avanzadas.

Por otro lado, el programa de las fragatas F-110 tiene un importante impacto en la cadena de suministro, con más de 500 empresas españolas participando en el programa y una relevante generación de empleo de hasta 9.000 personas, incluyendo la generación de empleo inducido. 

La fragata F-110 será un buque inteligente, el primer programa naval español diseñado para contar con un Gemelo Digital: una réplica virtual del buque que recibe constantemente información del buque, datos suministrados permanentemente por una red de sensores distribuidos por todo el buque, constituyendo un sistema ciberfísico que mediante el uso de modelos de comportamiento y tecnologías como el cloud computing y machine learning permiten apoyar su mantenimiento y operación incluso a miles de kilómetros de distancia a través del Gemelo Digital desplegado en tierra.

El Gemelo Digital se complementa con un Sistema de Servicios Integrados (SSI), desarrollado por Navantia con las Universidades de Vigo y Coruña, que dotará al buque de sensores integrados en sus puntos de luz, reduciendo sustancialmente su cableado. Las F-110 también contarán con impresoras 3D a bordo para la fabricación de piezas de repuesto.

Serán los primeros buques de la flota en contar con un sistema integrado de ciberseguridad para proteger a los buques frente a las crecientes ciberamenazas. Esto permitirá que el buque tenga una dotación de tripulación reducida para la operación, lo que redundará en una mejor habitabilidad.
Navantia inició la construcción de la segunda fragata clase F-110 y refuerza la aceleración del programa