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Israel reportó el martes el hallazgo de 1500 cuerpos de milicianos de Hamas en su territorio y en la Franja de Gaza, en el cuarto día de guerra tras la ofensiva sorpresa del movimiento islamista palestino, que secuestró a unas 150 personas en suelo israelí.

Cientos de hombres armados de Hamas franquearon el sábado la frontera con Israel, pese al fuerte dispositivo de seguridad, y se infiltraron en localidades del sur, donde mataron a personas en sus casas y secuestraron a otras que se llevaron a la Franja de Gaza.

Desde entonces, el ejército israelí bombardea masivamente el enclave palestino gobernado por Hamas, mientras que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, prometió una “venganza” contra el grupo insurgente islamista que “resonará durante generaciones”.

“Estamos ya en medio de la campaña, pero esto sólo es el principio, ganaremos con la fuerza, con mucha fuerza”, advirtió anoche Netanyahu.

En esta misma línea, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, anunció que su cartera está comprando 10.000 rifles para armar “equipos de seguridad civiles” en todo Israel y en la ocupada Cisjordania, según informó el medio Times of Israel.

Los rifles, de los cuales ya se han comprado 4000, serán destinados a ciudades israelíes cercanas a las fronteras, pero también a ciudades mixtas judías-árabes dentro de Israel y a asentamientos en Cisjordania.

“Volcaremos el mundo para proteger las ciudades”, dijo Ben Gvir. “He dado instrucciones para armar masivamente al equipo de seguridad civil”.

Por su lado, el portavoz militar Richard Hecht declaró el martes que “alrededor de 1500 cuerpos de combatientes de Hamas fueron encontrados en Israel y alrededor de la Franja de Gaza”. Hasta ahora, el ejército había hablado de un millar de hombres infiltrados.

Las fuerzas de seguridad “han retomado más o menos el control de la frontera” con Gaza pero “las infiltraciones pueden seguir”, añadió.

Más de 1000 personas murieron en Israel desde el inicio de la ofensiva el sábado, unas 250 de las cuales en un festival de música organizado en el desierto cerca del enclave, y 2616 resultaron heridas. Del lado palestino, 687 personas perdieron la vida en los bombardeos israelíes y 3727 resultaron heridas, según las autoridades locales.

Israel impuso el lunes un “asedio total” en la Franja de Gaza, para que no llegue “ni electricidad, ni comida, ni agua, ni gas”, en palabras de su ministro de Defensa, a este territorio de 360 km2 donde viven 2,3 millones de palestinos, ya bajo bloqueo israelí desde hace 16 años. La ONU advirtió que este tipo de medidas van contra el derecho internacional humanitario.

“La imposición de asedios que ponen en peligro la vida de civiles al privarlos de bienes esenciales para su supervivencia está prohibida por el derecho internacional humanitario”, dijo el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reconoció que eran “legítimas” las preocupaciones de Israel sobre su seguridad pero dijo estar “profundamente angustiado” por el anuncio de las autoridades israelíes de un “asedio total” al enclave palestino.

Hamas por su parte amenazó el lunes con ejecutar a los rehenes secuestrados en Israel. El brazo armado de la organización islamista advirtió que “cada ataque contra nuestro pueblo sin previo aviso será respondido con la ejecución de uno de los rehenes civiles”.
Israel ha abatido a más de 1500 de terroristas de Hamas durante los últimos días