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Un nuevo radar LTR-25 de largo alcance para el control del espacio aéreo ecuatoriano llegará al país posiblemente a inicios o a mediados de 2025. La semana pasada el Ministerio de Defensa adjudicó a la firma española Indra el contrato para la construcción de un nuevo aparato para la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE). Esa rama de las Fuerzas Armadas lo utilizará para labores de control de tráfico de sustancias ilícitas en el espacio aéreo, especialmente en la zona costera de Manabí.

Su costo bordea los 24 millones de dólares y es parte de un proyecto de seguridad que supera los 40 millones de dólares e incluye otros equipos. El proyecto se había mentalizado antes de que ocurriese el atentado contra el radar Montecristi y comprendía la construcción de dos sitios radar (el de Montecristi y otro), las vías de acceso a esos sitios, seguridad electrónica para los dos lugares, vehículos, entre otros requerimientos. 

El aparato que llegaría al país en los próximos dos años reemplazaría al que había sido instalado en Montecristi en octubre de 2021 y que fue destruido por la explosión en uno de sus componentes cerca de 11 días después de la instalación.

La idea original de la FAE era tener dos radares, el de Montecristi y otro para ejercer el control del espacio aéreo. El radar inutilizado fue llevado a la Base Aérea que la FAE tiene en Latacunga, provincia de Cotopaxi hasta que sea posible su reparación que aún no se puede realizar por conflictos aún no resueltos con la asegurador Interoceánica.

Mientras el nuevo artefacto se construye y el otro se repara, la FAE espera tener un radar en arrendamiento de parte de la aseguradora.

Por los daños al radar de Montecristi, hace dos semanas la Fiscalía formuló cargos para 13 sospechosos de presunto sabotaje. Ellos serán investigados durante tres meses en los que se recopilarán los elementos de convicción suficientes para emitir un dictamen.  Por este caso, aerotécnicos y otros miembros de la FAE recibieron sanciones.

En el caso del Ecuador el aparato que vendrá es un LTR25 (Long range Tactical Radar) que es un artefacto de reconocimiento aéreo en banda L con una antena de fase plegable. Se puede desplegar en dos camiones y transportar por aire en un avión Hércules C-130. Su montaje o desmontaje dura unas dos horas con equipo cualificado, señala un portal especializado. 

El radar LTR25 en banda-L de Indra se distingue por ofrecer unas capacidades de detección a largo alcance muy elevadas, comparables a las de radares fijos de mayor tamaño, pero con la ventaja añadida de poder ponerse en operación de forma muy rápida y transportarse en aviones de tamaño reducido.
 
Se trata de una solución robusta pensada para facilitar los despliegues fuera del territorio nacional, reforzar la vigilancia de forma puntual en una zona concreta o contar con él como respaldo en caso de que alguno de los radares fijos sea atacado o sufra daños.
La Fuerza Aérea Ecuatoriana adquiere un radar LTR-25 de Indra