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Recientes ataques contra la Policía Nacional han generado alerta en la institución debido a un posible plan pistola promovido por la disidencia de las FARC, bajo el mando de Iván Mordisco. Entre los incidentes destacan el asesinato de la patrullera Paula Cristina Ortega en Neiva y la detonación de explosivos contra una tanqueta blindada en Nariño. Los terroristas de las FARC estarían ofreciendo una recompensa de cuatro millones de pesos por cada uniformado asesinado y el robo de armamento. Tácticas como ataques de francotiradores, uso de explosivos, hostigamientos y emboscadas han sido advertidas.

El ministro de Defensa, Iván Velásquez, ha instado a los uniformados a ser precavidos y tomar precauciones para evitar que acciones violentas se concreten. En respuesta a la amenaza, el Jefe Nacional del Servicio de Policía, general Carlos Rojas, ha recordado a los patrulleros la importancia de anticiparse, prevenir y mitigar posibles hechos violentos en áreas vulnerables como Norte de Santander, Arauca y Nariño.

Desde Piendamó Cauca, el general envió un mensaje de respaldo a todos los policías de Colombia, reconociendo su valentía, vocación y compromiso en la lucha por la convivencia y la seguridad ciudadana. El país se encuentra en alerta ante estos actos criminales y se están tomando medidas para proteger a los miembros de la fuerza pública y garantizar la seguridad en las zonas más afectadas.

La disidencia de Iván Mordisco estaría planeando un plan pistola a nivel nacional con el objetivo de debilitar la fuerza pública. Según los datos que se han hecho públicos, desde el Estado Mayor Central se pagaría una suma de cuatro millones de pesos por cada policía muerto.

El plan pistola de las disidencias de las FARC ha sido comparado con el plan que en su momento implementó Pablo Escobar, líder del Cartel de Medellín, quien ofrecía recompensas por la muerte de policías, jueces, fiscales y cualquier persona involucrada en el proceso de extradición. Esto generó una ola de violencia hacia los uniformados y afectó la capacidad del Gobierno para luchar contra el narcotráfico y llevar a cabo los planes de extradición.

En medio de estos acontecimientos, el gobierno del presidente Gustavo Petro adelanta diálogos con las disidencias de Iván Mordisco como parte de su política de paz total. Sin embargo, estos diálogos ocurren mientras se registran enfrentamientos entre el Ejército Nacional y el grupo disidente.

Las autoridades advierten que la disidencia de Mordisco está coordinando actividades de "observación criminal" para identificar la rutina de los miembros de la Policía y atentar contra su vida en el momento preciso. Por tanto, se están adelantando acciones coordinadas para fortalecer las medidas de seguridad en las instalaciones de la Policía Nacional y proteger a los uniformados de esta amenaza.

Es necesario estar alerta ante la presencia de la disidencia de Mordisco en diferentes regiones del país, como el Catatumbo, los Llanos Orientales y la frontera entre Colombia y Venezuela. La Policía Nacional ha expresado su compromiso en enfrentar esta situación y garantizar la seguridad ciudadana.
Gobierno Petro negocia con las FARC mientras los terroristas están pagando $4 millones por policía asesinado