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Las Fuerzas Armadas de Ucrania ya han recibido e incluso han empezado a utilizar los misiles de largo alcance ATACMS que había prometido Estados Unidos, después de una entrega que se ha realizado sin ningún tipo de publicidad, aparentemente para no dar tampoco pistas a Rusia del refuerzo armamentístico sobre el terreno. 

La difusión en redes sociales de submuniciones pertenecientes a este modelo de misiles ha llevado este martes a Washington a admitir dicha entrega, según fuentes del Gobierno citadas por varios medios, entre ellos el periódico 'Wall Street Journal' y la cadena CNN. No han aclarado cuándo llegaron dichos misiles a Ucrania. 

Poco después de que conocerse la noticia, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha salido a confirmarlo, agradeciendo "especialmente" a Estados Unidos y a su presidente, Joe Biden, por cumplir su parte de los acuerdos. 

"¡Gracias a todos los que luchan y trabajan por Ucrania! ¡Gracias a todos los que ayudan! Y un agradecimiento especial a Estados Unidos. Nuestros acuerdos con el presidente Biden se están cumpliendo", ha expresado durante un discurso vespertino.

"Se están cumpliendo con mucha precisión. Los ATACMS han demostrado su eficacia", ha celebrado el presidente ucraniano.

Las fuerzas ucranianas ya habrían utilizado los ATACMS para atacar varios objetivos de las fuerzas rusas en el este de Ucrania esta misma semana, en concreto en las zonas de Berdiansk y Lugansk. Kiev ha confirmado la destrucción de aeronaves, lanzaderas de misiles y depósitos de munición, pero no las armas utilizadas.

El sistema de misiles tácticos convencionales del Ejército de Tierra (ATACMS, por sus siglas en inglés) se trata de un sistema de ataque superficie-superficie de alta precisión y un alcance de hasta 300 kilómetros que fabrica la empresa estadounidense Lockheed Martin.

Fueron utilizados con gran efectividad por primera vez durante la operación Tormenta del Desierto, entre 1990 y 1991, cuando una coalición liderada por Estados Unidos atacó Irak en respuesta a su invasión de Kuwait.

Estos misiles cuentan con un motor de propelente sólido y pueden ser lanzados tanto por el sistema M270 Multiple Launch Rocket System (MLRS) como por el más avanzado M142 High Mobility Artillery Rocket System (HIMARS).

La principal característica de los ATACMS que Ucrania incorpora a su arsenal es la capacidad de atacar a las fuerzas rusas a larga distancia con gran precisión.

Aunque las fuerzas armadas ucranianas cuentan ya con numerosos sistemas de artillería, el alcance de su equipamiento actual está limitado a unos 40 kilómetros.

El Reino Unido y Francia han empezado a suministrar a Ucrania con misiles crucero Storm Shadow/SCALP, pero tienen que ser lanzados desde aviones, lo que limita su uso.

Los 300 kilómetros de los ATACMS, así como su movilidad y su capacidad de transportar diferentes tipos de explosivos, hace que toda la península de Crimea esté ahora al alcance de las fuerzas armadas ucranianas.

Analistas militares han indicado que Ucrania concentrará el uso de ATACMS para atacar los aeropuertos en Crimea, desde donde operan aviones militares rusos, sistemas de defensa aérea, rutas de suministro, almacenes de armas y otras infraestructuras militares o de uso militar.

El uso de ATACMS permitirá degradar con gran eficacia la capacidad logística de las fuerzas armadas rusas, lo que facilitará la contraofensiva que en la actualidad está desarrollando Ucrania.

Una de esas infraestructuras claves para Rusia es el puente Kerch, que conecta el territorio ruso con Crimea y que es una de las principales rutas de abastecimiento de las fuerzas rusas.

Ucrania ya ha atacado en dos ocasiones con éxito el puente, pero para ello ha tenido que recurrir a complicadas operaciones militares que han implicado presuntamente el uso de drones marítimos. La llegada de ATACMS al arsenal ucraniano permitirá a Ucrania multiplicar esos ataques.
Estados Unidos transfirió en secreto a Ucrania los poderosos misiles de largo alcance ATACMS