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El Ejército Nacional de Colombia continúa avanzando en la modernización de sus capacidades tecnológicas con la incorporación de sistemas antidrones Hunter Lite dentro de la estructura del recién creado Batallón de Aeronaves No Tripuladas (BANOT), unidad que forma parte de la División de Aviación Asalto Aéreo y que tendrá su puesto de mando en el departamento de Boyacá.

La nueva unidad estará bajo el mando del teniente coronel Jorge Ernesto Patiño Camargo y operará desde instalaciones ubicadas en los municipios de Sogamoso y Firavitoba. Su activación responde a la necesidad de enfrentar un entorno operacional marcado por el creciente uso de aeronaves no tripuladas por parte de grupos armados ilegales, que en los últimos años han incorporado drones comerciales modificados para tareas de vigilancia o ataques con explosivos.

De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Defensa, en el último año y medio se han registrado más de 350 incidentes con drones en diferentes regiones del país, con un saldo de al menos 15 militares muertos y cerca de 170 heridos. Solo entre abril de 2024 y septiembre de 2025 se documentaron más de 300 ataques en departamentos como Nariño, Valle del Cauca y Cauca, donde disidencias de las FARC y el ELN han empleado este tipo de plataformas en acciones ofensivas.

En este contexto, la creación del BANOT constituye uno de los proyectos más relevantes dentro del proceso de adaptación doctrinal del Ejército colombiano frente a la proliferación de sistemas aéreos no tripulados en el campo de batalla.

El batallón estará conformado inicialmente por más de 250 militares especializados y contará con una flota superior a los 300 drones de distintos tipos. La unidad se estructurará en cuatro compañías con funciones diferenciadas que abarcan desde la operación de plataformas aéreas hasta el mantenimiento técnico y la defensa electrónica frente a amenazas emergentes.

La primera compañía estará dedicada al reconocimiento mediante drones multirrotor, capaces de operar en entornos urbanos o zonas de difícil acceso para proporcionar inteligencia táctica en tiempo real. La segunda compañía empleará aeronaves no tripuladas de ala fija para misiones de vigilancia estratégica y cobertura prolongada en profundidad, con radios operativos que pueden alcanzar varias decenas de kilómetros.

La tercera compañía, concebida como el componente de protección tecnológica del batallón, estará especializada en sistemas de contramedidas electrónicas y defensa contra drones hostiles. En este componente se integran los sistemas portátiles Hunter Lite desarrollados por la empresa tecnológica Skyfend, diseñados para neutralizar aeronaves no tripuladas mediante interferencia del espectro radioeléctrico.

Desde el punto de vista técnico, el Hunter Lite es un sistema portátil de guerra electrónica que permite detectar y bloquear las señales de control, navegación y transmisión de video utilizadas por la mayoría de drones comerciales. El equipo funciona mediante interferencia direccional en múltiples bandas de frecuencia, incluyendo aquellas utilizadas por enlaces de control remoto y sistemas de posicionamiento satelital como GPS, GLONASS o Galileo.

Cuando el sistema identifica un dron intruso dentro de su radio de acción, puede interrumpir los enlaces de comunicación entre la aeronave y su operador. Este proceso genera distintos efectos dependiendo del modelo de dron: pérdida de control, retorno automático al punto de origen o aterrizaje forzado. En términos operativos, este tipo de tecnología permite neutralizar aeronaves hostiles sin recurrir a medios cinéticos, lo que resulta particularmente relevante en entornos donde se busca evitar daños colaterales.

El sistema está diseñado para ser operado por un solo militar y puede desplegarse rápidamente en unidades tácticas que se encuentren en movimiento. Su arquitectura portátil, basada en baterías recargables, permite que sea utilizado tanto en operaciones de protección de bases militares como en misiones de escolta de tropas, seguridad de instalaciones estratégicas o defensa de puestos de mando.

La incorporación de estos equipos dentro del BANOT refleja una evolución en la concepción del dominio aéreo en el ámbito táctico. Tradicionalmente, el control del espacio aéreo estaba asociado a aeronaves tripuladas y sistemas de defensa antiaérea convencionales. Sin embargo, la aparición de drones comerciales de bajo costo ha generado un nuevo nivel de amenaza en altitudes bajas, donde estos sistemas pueden operar con relativa facilidad y a distancias cortas de las fuerzas desplegadas en el territorio.

En conflictos recientes en distintas regiones del mundo, los drones pequeños han demostrado su capacidad para alterar el equilibrio táctico mediante vigilancia persistente o ataques con municiones improvisadas. En el caso colombiano, su utilización por parte de organizaciones armadas ilegales ha obligado a las fuerzas militares a desarrollar doctrinas específicas de detección y neutralización.

En este escenario, la combinación de plataformas aéreas propias y sistemas antidrones dentro de una misma unidad constituye un enfoque integrado de operaciones con aeronaves no tripuladas. Mientras las compañías de drones del BANOT se encargan de tareas de vigilancia, reconocimiento y apoyo a las operaciones terrestres, la compañía antidrones asegura la protección de las tropas frente a amenazas similares empleadas por los grupos terroristas.
Ejército de Colombia incorporó sistemas antidrones Hunter Lite en su nuevo Batallón de Aeronaves No Tripuladas
Ejército de Colombia incorporó sistemas antidrones Hunter Lite en su nuevo Batallón de Aeronaves No Tripuladas
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