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El Pentágono publicó este lunes las grabaciones de tres avistamientos de objetos voladores no identificados (OVNI) por parte de sus pilotos: una tomada en 2004 y dos de 2015. El Departamento de Defensa aseguró que “publica estos vídeos para clarificar cualquier malentendido por parte del público sobre si las grabaciones que han ido circulando son reales o no, y si hay más (contenido) en los vídeos". 

El fenómeno aéreo que se aprecia en los vídeos permanece clasificado como no identificado”, explicó el Gobierno de EE UU sobre estas imágenes, que habían sido filtradas y llevan circulando en la red desde 2007 y 2017, respectivamente. Unos objetos que nunca se han catalogado como elementos extraterrestres, sino como posibles “incursiones militares en el espacio aéreo”.

El primer vídeo, el de 2004, fue compartido por uno de los tripulantes que presenciaron la escena en 2007; más tarde fue publicado junto a los otros dos por la organización To The Stars Academy (TTSA) y el diario The New York Times en diciembre de 2017 y marzo de 2018. 

En 2019, la Armada estadounidense reconoció que las tres grabaciones eran reales, pero hasta ahora no las había difundido oficialmente.

El periódico estadounidense New York Times fue quien reveló que en noviembre de 2004 dos pilotos de la Armada de EE.UU. se encontraron cara a cara con un misterioso objeto volador, un episodio que ha sido investigado en el marco del Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas del Pentágono.



El incidente se produjo mientras el Comandante David Fravor y Jim Slaight llevaban a cabo unos ejercicios “rutinarios” a bordo de sus cazas F/A-18 Super Hornet en el océano Pacífico a 100 millas (unos 161 kilómetros) de la costa de San Diego, en California.
  
Se explicó que un oficial responsable de las operaciones del crucero USS Princeton -que también estaba involucrado en el ejercicio- se puso en contacto con ellos y les preguntó si sus cazas venían armados, luego de identificar en su poderoso radar AN/SPY-1 los objetos voladores no identificados. Fravor respondió que solo llevaban dos misiles de instrucción que ni siquiera podían ser lanzados.

En este sentido, el oficial les dijo a continuación que su nave llevaba dos semanas monitoreando unos objetos volantes misteriosos que podían cambiar drásticamente de altitud y desaparecer de los radares, y pidió a ambos pilotos que investigaran el hecho, recuerda David Fravor en una entrevista con The New York Times.

Tras la orden, el piloto se acercó a la zona indicada y entonces vio lo que describe como un objeto ovalado “blanquecino” que medía 40 pies (alrededor de 12 metros), no tenía rotores ni alas, y planeaba a pocos metros sobre el agua.

Fravor recuerda que mientras se acercaba al objeto, este comenzó a dirigirse hacia su caza, y que cuando aumentó la velocidad de su Super Hornet, el objeto “aceleró como nada que hubiera visto antes” rebasando del radio alcance de sus radares.

“A medida que me acercaba… aceleró rápidamente hacia el sur y desapareció en menos de dos segundos”, dijo  David Fravor, piloto retirado de la Armada de Estados Unidos. “Esto fue extremadamente abrupto, como una pelota de ping pong que rebota en una pared. Golpeó y se fue para otro lado”.

Minutos después, el operador de radio informó a ambos pilotos que había detectado otra vez la misteriosa aeronave, que ya estaba muy lejos del lugar donde se encontraban los dos aviones. Sin embargo, cuando ambos llegaron a esa zona, el objeto ya había desaparecido.

El Pentágono ha estudiado previamente grabaciones de encuentros aéreos con objetos desconocidos, como parte de un programa clasificado cerrado desde entonces a instancias del exsenador Harry Reid de Nevada. El programa se lanzó en 2007 y finalizó en 2012, según el Pentágono, porque evaluaron que había prioridades más altas que necesitaban financiación.

Sin embargo, en 2017, Luis Elizondo, exjefe del programa clasificado, le dijo a CNN que personalmente cree que “hay pruebas muy convincentes de que podemos no estar solos”.

“Estos aviones, los llamaremos aviones, están mostrando características que no están actualmente en el inventario de Estados Unidos. Ni en ningún inventario extranjero del que tengamos conocimiento”, dijo Elizondo sobre los objetos investigados.

Aseguró que renunció al Departamento de Defensa en 2017 en protesta por el secreto que rodea el programa y la oposición interna a financiarlo.

Algunos miembros del Congreso aún están interesados ​​en el tema, y ​​los senadores recibieron una sesión informativa clasificada de funcionarios de la Marina sobre aviones no identificados el verano pasado.


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