Full width home advertisement

Destacado

Industria

Colombia

Latinoamérica

Mundo

Post Page Advertisement [Top]

Frente a esta situación de salud sin precedente que se presentó por la pandemia del COVID-19, Air France redujo significativamente su actividad de vuelos de pasajeros. Actualmente, la compañía opera aproximadamente el 5% de su horario habitual de vuelos, mientras que 180 aviones, de los 224 que componen su flota, están en tierra.

Estas aeronaves están almacenadas en los aeropuertos París-Charles de Gaulle, París- Orly y Toulouse Blagnac, en donde Air France tiene centros de mantenimiento. Aunque numerosos aeropuertos están total o parcialmente cerrados, las operaciones continúan tras bambalinas.

Todos los días, unos 1000 empleados, en estos tres puntos de almacenamiento, trabajan en las aeronaves estacionadas y mantienen en condiciones de operación a los 40 equipos que continúan conectando las regiones francesas o que vuelan a destinos clave en Europa o en el mundo, como la Ciudad de México.

Air France, también, continúa la repatriación, en coordinación con el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores, así como con los vuelos de carga, especialmente hacia o desde China, como parte del puente aéreo establecido para transportar equipos médicos.

Organizar este tipo de operación de almacenamiento de aeronaves, la primera de su tipo en la historia del transporte aéreo, es un trabajo minucioso que se lleva a cabo de acuerdo con las recomendaciones de los fabricantes de aviones, Airbus y Boeing.

Entre los 3 tipos existentes de almacenamiento de aeronaves*, Air France optó por el denominado almacenamiento “activo”, adaptado a las aeronaves en tierra por una duración de entre 1 y 3 meses, y que requiere aproximadamente 150 horas de trabajo repartidas en 3 fases (* el estacionamiento "normal" es de 2 a 4 semanas máximo, el almacenamiento "activo" de 1 a 3 meses y el almacenamiento "extendido" abarca períodos de más de 3 meses).

El alistamiento es la fase más larga e implica proteger el avión y prepararlo para el almacenamiento. Destacan los siguientes pasos:

La instalación de lonas y paneles para bloquear todas las rejillas de ventilación donde los insectos o animales podrían entrar y anidar. La obstrucción de los motores o el bloqueo de las aspas del ventilador, según el tipo de aeronave. Una limpieza a fondo de zonas críticas como el tren de aterrizaje y los sistemas hidráulicos. La lubricación del tren de aterrizaje y los componentes del ala. Las verificaciones de los niveles de humedad.

Operaciones recurrentes, cuya frecuencia depende del tipo de aeronave y las recomendaciones del fabricante, que comprenden: Las verificaciones para asegurar que las protecciones en su lugar estén en buenas condiciones, las inspecciones visuales de la aeronave y verificaciones del sistema, el movimiento de la aeronave a una distancia de unos pocos metros para aliviar la tensión en los neumáticos o el girar las ruedas sin mover la aeronave utilizando un gato, el encendido de motores y APU (unidad de potencia auxiliar).

Géry Mortreux, vicepresidente ejecutivo del área de Ingeniería y Mantenimiento, comentó sobre esto: “En estas circunstancias especiales, nuestra prioridad es la seguridad de nuestros vuelos, nuestros clientes y nuestro personal. En este momento, controlamos nuestra flota completa diariamente, y cada uno de nuestros aviones recibe atención especial. Nada se deja al azar. Por el momento, estamos limitando la presencia en sitio, para garantizar las medidas de higiene como el distanciamiento social, el uso de cubrebocas, guantes, gel y toallas de limpieza, así como la desinfección regular de nuestras instalaciones. Nuestra misión principal es asegurar que nuestra flota de aviones se mantenga en las mejores condiciones, para que podamos volver a poner nuestros aviones en el aire con total seguridad tan pronto como sea posible.”

Webinfomil.com Actualidad, Seguridad y Defensa.
¡Síguenos en Facebook y en Twitter y no te pierdas de nuestras más recientes noticias!